¿Qué hacer?


¿Por qué todos hablan de Cochinchina?

agosto 17, 2021

El uso común de la palabra “Cochinchina” se refiere a un lugar que está realmente lejos y desconocido. Cuando se viaja y se usa esta palabra se entenderá que lo hizo a un destino remoto como para no seguir preguntando.

Se trató de una colonia francesa en el sudeste asiático y, en la actualidad, existe una región al sur del actual Vietnam que se llama así; su nombre procede del francés “Cochinchine”. El exotismo de la palabra, unido a la lejanía del país, acabó por identificarla como sinónimo de lugar remoto.

Pero hoy Cochinchina ya no está tan lejos; de hecho, un nuevo bar enclavado en Palermo invita a despertar la imaginación y viajar sin fronteras. Cochinchina Bar nace como un nuevo “hotspot” dentro del mapa culinario de Buenos Aires en donde se fusiona una coctelería distinta comandada por Inés De Los Santos y platos inspirados en la cocina franco vietnamita pero reversionados.

Entre muchas aperturas, la mayoría con formatos pequeños repensados para el boom del delivery y take away, este nuevo espacio ubicado en la intersección de Armenia y Gorriti abrió sus puertas sin miedo y trajo una propuesta impactante. En un mundo donde reina la imagen, la estética del lugar es perfecta para que cada detalle quede registrado y, por qué no, presumir de ello en redes sociales. Bajo la exigente mirada de la diseñadora Eme Carranza, la deslumbrante ambientación pone en evidencia el protagonismo de cada detalle y estimula a descubrir cada rincón. De espacios amplios –para estar en sintonía con la nueva normalidad de la distancia social–, la altura de sus techos, la excelencia de sus cócteles y una carta original, crean el escenario perfecto para conectarte con una de las mejores experiencias gastronómicas de la ciudad. Nada puede fallar.

La unión y el juego de contraculturas seduce al comensal, Vietnam y Francia se encuentran en este bar y como resultado de este cruce, tanto la cocina como sus cócteles, incluyen sabores y texturas para todos los sentidos. La carta de Cochinchina es un juego pendular entre Oriente y Europa, todo sorprende. Desde un plato con tradición como en sus crocantes Cha Giò (rollitos relllenos con lechuga, hierbas, fideos y hongos), los tradicionales sandwiches vietnamitas Banh-Mi con el pan baguette hecha con harina de arroz (hay para todos los gustos: Vegano, Langostino y Cerdo), hasta un original plato principal como el Crudo de Pesca del Día (una corvina negra marinada en salsa de pescado, lima, coco y chicharrón). Obviamente, la coctelería de autor de Inés De Los Santos maridan perfecto con cada paso. Su magia se refleja, por ejemplo, en el “Galán Penicilin” con Chivas 12 años, jugo de lima, miel orgánica, galanga, jengibre y cúrcuma.

Lo concreto es que todo se conjuga a la perfección para iniciar un viaje por el sudeste asiático. Con una atención súper atenta y amable; cada detalle cuenta, cada espacio puede ser un viaje, cada momento es especial. Definitivamente todos merecemos tener una “experiencia Cochinchina”.