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El árbol genealógico de Messi

enero 7, 2021

La leyenda del fútbol que nació en Rosario pero explotó en el Barça no estuvo solo. Desde Michels, uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol, pasando por un gran jugador como Cruyff y llegando hasta Guardiola, discípulo de este último. Un recorrido en el tiempo de los protagonistas que hicieron posible la extraordinaria carrera deportiva de Leo Messi.

Siete décadas atrás hay que volver para analizar la trayectoria de Messi y entender cómo se convirtió en la leyenda que es hoy. ¿Por qué? Porque es necesario remontarse a una época en la que ni sus papás habían nacido para narrar su historia desde los inicios.

Michels lo hizo debutar a Cruyff de extremo derecho en el Ajax cuando el físico aún no le daba, al igual que Rijkaard, técnico del Barcelona, hizo con un joven Messi.

En 1946, el jugador holandés Marinus Jacobus Hendricus, más conocido como Rinus Michels, debutó en el Ajax de Ámsterdam, equipo al que regresaría como técnico en 1965. “El General”, como lo apodaban, planteaba un “fútbol total”, un sistema de juego que deslumbró tanto a jugadores como a técnicos, periodistas y público. Entre sus jugadores estaba, nada más y nada menos, que el futbolista Johan Cruyff.

Cuando en 1972 el Barça contrató como técnico a Michels, se llevó a Johan Cruyff con él, y es a través de este jugador clave que puso en práctica un modelo de fútbol que atraviesa trasversalmente a todas las divisiones del club. Fue en ese momento que apareció Josep Guardiola, quien sería entrenado por Cruyff bajo premisas de Michels y referente de un nuevo esquema de fútbol. Y la historia tiene la curiosa tendencia de repetirse: de la semilla sembrada por Michels en el Barça surgió Cruyff, y de su discípulo Guardiola surgieron Iniesta, Xavi, Piqué, Fábregas… y Messi.

Si Messi hubiese llegado tan lejos sin el fútbol de Michels es algo tan imposible de saber, al igual que si sus logros hubiesen ocurrido igual en otro club. Pero la realidad es que Rinus Michels hizo debutar a Cruyff de extremo derecho en el Ajax cuando todavía no se encontraba en su plenitud deportiva; al igual que Rijkaard, discípulo de Michels y de Cruyff y técnico del Barcelona, hizo con un joven Messi que definitivamente aún debía evolucionar, tanto en lo físico como en la experiencia en la misma posición. “Así vas a poder tener una mejor visión de todo lo que ocurre en el campo de juego y, cuando hayas madurado, ir al centro, bien cerca del área, donde más daño vas a hacerle al rival…”. De quién a quién habrá sido esta frase ya no importa, pero lo cierto es que fue tal cual.

“Que lo hayan puesto a Messi en la misma posición que me pusieron a mí cuando debuté no es coincidencia, sino pura lógica”, Johan Cruyff.

Rinus Michels fue calificado en 2007 (dos años después de su muerte) como el “mejor director técnico de la historia” por el diario británico The Times; Johan Cruyff, el mejor jugador europeo de todos los tiempos, fue el transmisor de este legado; a ellos se suma Pep Guardiola, el técnico que marcó la excelencia del fútbol en la última década; la conclusión lógica no podía ser otra que el nacimiento de Leo Messi, el “mejor jugador de la historia”.

De la escuela del Ajax al Barça

Johan Cruyff, como todo niño encaprichado con una pelota, jugó al fútbol en las calles de su barrio. “La calle te enseña a usar los ojos, a controlarte para no chocar con una piedra o con la vereda; pero sobre todo te enseña que, cuando te caés, te lastimás, y así aprendés a jugar con los pies”, relató Johan, haciendo retrospectiva de sus inicios. “Después el club te ayuda con el dominio de la pelota, y ahí radica la diferencia entre un jugador bueno y uno muy bueno: en la rapidez de ejecución y la precisión a la hora de dominar la pelota”. Con solo siete años y viviendo cerca del estadio del Ajax, el pequeño Cruyff empezó a entrenar en el club donde todos salen amantes del fútbol técnico; hasta llegar a jugar profesionalmente en 1963, bajo las directivas de Michels, durante el auge del profesionalismo del fútbol en Holanda.

“Michels nos enseñó a dominar la mayor cantidad de elementos del juego. Teníamos que saber un poco de todo, poder jugar en todas las posiciones por si alguna vez nos tocaba cambiar de puesto”, recordó Cruyff. Y eso significaba tener opciones: alternativas para elegir la forma de jugar. Luego dependía de la calidad del jugador y de lo que  cada uno domina para resolver correctamente utilizando alguna de sus cualidades. “A partir de ese concepto, el desarrollo táctico y formativo era diferente. Después, había que saber cómo actuar según lo que sucediera en el juego. Lo importante era que cada uno tenga dominio de las cualidades propias, para que el rival no pueda ejecutar sus virtudes. Y nosotros, los holandeses, teníamos la capacidad de coordinar ambas cosas”, comentó Johan al sintetizar su crónica futbolística.

Messi tiene la capacidad de crear espacios donde parece que no los hay.

Así, la era del “holandés volador” dejaba una huella en la historia del fútbol y casi una década más tarde le llegaba la etapa de cumplir el rol de entrenador en el Barcelona: el momento de poner a prueba el legado de Michels. “De nadie he aprendido más que de Rinus Michels. A menudo he tratado de imitarlo, y ese es el mayor cumplido que se puede hacer a una persona”, admitió Cruyff. “Desde mi primer día como entrenador le transmití al Barcelona la necesidad de desarrollar un proyecto de fútbol desde el primer equipo hasta la cantera (las divisiones inferiores del club), como el Fútbol Total de Michels. Era un riesgo bastante grande, pero por suerte mi nombre y mi experiencia me lo permitieron. El fútbol tiene una ventaja: si tenés la pelota, mandás vos”.

Sospechosa coincidencia que 26 años después esta sea la mayor virtud del Barcelona contemporáneo que desde el 2005 a la actualidad se convirtió en el equipo con mayor porcentaje de posesión de pelota. “Tener la iniciativa es uno de los detalles más importantes que hay en la filosofía del Barcelona. Hay que provocar y tener jugadores que provoquen alguna acción para desorganizar al contrario, a los defensores rivales. No se trata de hacer una jugada por hacerla, sino de jugar para provocar algo”.

Leo Messi: una leyenda con precedentes

Sin haber tenido una relación directa, podría decirse que el “holandés volador”, Fran Rijkaard (el técnico que lo hace debutar en primera) y su discípulo ‘Pep’ Guardiola finalmente forman la trilogía que daría como fruto a Lionel Messi.

“Recuerdo haber escuchado sobre Messi en la época en la que estaba Rijkaard como entrenador. Me hablaron de un chico pequeñito, muy hábil y muy rápido, que sabía usar su cuerpo de baja estatura. Es un detalle importantísimo”, recordó Cruyff. No tardó en resaltar que es más fácil defender al enfrentarse a un jugador del mismo tamaño, pero un jugador delantero más pequeño que el defensor puede ser mucho más tramposo.

En definitiva, Messi es un símbolo de eso: del fútbol bien jugado, coordinado, dinámico y con control de la pelota, con jugadores funcionales tanto en un puesto como en otro.

“Que lo hayan puesto a Messi en la misma posición que me pusieron a mí cuando debuté no es coincidencia sino pura lógica”, afirmó el técnico holandés. Por eso fue tan importante que Rijkaard fuera el entrenador en esa época, fundamental para la carrera de Messi. Veía las ventajas que podía tener alinear un chico más pequeño en ese puesto, para que hiciera valer su velocidad en el uno a uno contra defensores más grandes. Había que ponerlo un poco fuera del centro para que explotara esa calidad contra gente que no pudiera adaptarse a ello. “Tenía un por qué esa decisión”, explicó Johan. “Y es que todo el mundo que va rápido hacia arriba, hay que utilizarlo de esa manera porque va a provocar un movimiento, una atracción, que creará espacios para una segunda jugada”.

Cruyff sostiene que Messi hace más daño al rival jugando por el centro, tiene estas cualidades sin ninguna duda. Por el medio siempre hay dos para cubrir. Y hay uno, que en algún momento, debe abandonar la posición para marcar a alguien; cuando ese toma otra posición para marcar, se produce la creación de un espacio y Messi la detecta. Y posicionándose sobre ese sector, él genera hoy un polo de atracción que también libera y favorece la llegada de muchos otros para generar nuevos movimientos.

¿Y qué pasa en la selección argentina?

“La importancia de Messi como futbolista es una combinación de cosas”, explicó Johan. “Un jugador que tiene una única virtud es muy bueno pero limitado. Leo, en cambio, tiene varias, y su mayor virtud es que siempre está viendo cómo desequilibrar al jugador contrario, aún sin la pelota.”

En su momento, Cruyff comparó las virtudes individuales con el orden táctico de un equipo y citó al seleccionado argentino, pero sin hacer referencia a Messi: “futbolísticamente, la Argentina es una de las mejores selecciones que hay, pero el mejor equipo no es una suma de los mejores jugadores sino de cómo se encuentra uno con el otro. Es la suma del conjunto, del grupo”.

Johan Cruyff nunca dejó de hacer hincapié en el pensamiento de que un gran equipo se construye desde las divisiones inferiores. “El entrenador del fútbol base es totalmente diferente al que dirige al primer equipo. A veces el 90% del presupuesto se destina al contrato del técnico superior, pero sin fútbol base y buenos profesionales dirigiéndolo, un club no puede vivir”.

En definitiva, Messi es un símbolo de eso: llegó al Barça a los 13 años, se empapó de la ideología del club –fútbol bien jugado, coordinado, dinámico y con control de la pelota, con jugadores funcionales tanto en un puesto como en otro– y debutó a los 16 en el que es, hasta el día de hoy, su equipo. Y si algo entendemos del concepto “fútbol total” original de Michels, sabemos que fue llevado a su máxima expresión en la conducción de Guardiola, sobre una partitura de Cruyff y una interpretación magistral de Leo Messi.

Fuente:

Bibliografía: extracto de la entrevista realizada por Luis Rettori a Johan Cruyff en Barcelona, en 2013, publicada en el capítulo “El primogénito del Fútbol Total”, del libro Messi, elegí creer.

FICHA PERSONAL:

Nombre: Lionel Andrés Messi

Fecha de nacimiento: 24 de junio de 1987

Lugar de nacimiento: Rosario, Santa Fe, Argentina

Edad: 33 años

Padres: Jorge Horacio Messi y Celia María Cuccittini

Hermanos: Rodrigo, Matías y María Sol

Cónyuge: Antonella Roccuzzo

Hijos: Thiago, Mateo y Ciro

Mejores amigos: ‘Kun’ Agüero, Luis Suárez, ‘Cesc’ Fábregas y ‘Pocho’ Lavezzi

Hobbies: jugar con sus hijos, mirar TV y jugar a la PlayStation

Altura: 170 cm

Peso: 72 kg

Pasión: el fútbol

Posición: delantero

En Instagram: @leomessi, 160 millones de seguidores

SUS RÉCORDS:

Balones de oro: 6

Mejor jugador del mundial: 1 (Brasil 2014)

Champions League con el Barça: 4

Títulos con la selección mayor: 1 medalla de oro (JJOO Pekín 2008)

Títulos con la selección menor: 1 Copa Mundial de Fútbol Sub-20 (Países Bajos 2005)

Jugador más joven en la historia del fútbol en alcanzar 15 títulos oficiales: con 23 años (superó a Pelé, Cruyff, Di Stéfano y Maradona)

Goles totales: 703 (633 con FCB y 70 con la selección argentina)

Máximo goleador del Barça: 633

Máximo goleador de la selección: 70

Maximo “Pichichi” de la Liga Española: 7 veces

Jugador con más goles en un año natural: 91 en 2012

Jugador con más títulos del Barça

Jugador argentino con más títulos

Los 33 de Leo

A esa edad, Pelé, Maradona y Cruyff estaban lejos de la alta competición (o al menos como jugadores). En cambio, Leo está allá arriba como si no hubiera pasado el tiempo desde que llegó de Rosario. O sí, porque ahora tiene una vitrina con 6 Balones de Oro, único jugador en anotar más de 50 goles en 9 años y 4 Champions League con el Barça. Eso sí, no se olvida de sus raíces y, cuando puede, se la pasa un tiempo cerca de Newells’ en lo de sus seres queridos. Y de allá es Antonella, su mujer, con quien tiene tres hijos: Thiago, Mateo y Ciro. La Pulga ya no es tan pulga; es un grande y seguramente el argentino más nombrado en el mundo.