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El número nueve (y último) del mundo

noviembre 13, 2019

Seguramente estés pensando: “pero el número nueve ¿de qué?”. La realidad es que ese número es sumamente simbólico para este edificio y todo lo que conlleva. Te presentamos el noveno templo bahá’í del mundo, el nuevo santuario de la fe bahá’í, al pie de la cordillera de los Andes.

No hay nada de él que no genere intriga y admiración. Es un edificio peculiar en el medio de la cordillera de los Andes que, desde este mismo momento, va a empezar a llamar tu atención. Y para cuando viajes a Santiago de Chile y te hagas una escapada a conocerlo, vas a saber todo lo que hace falta para disfrutarlo aún más.

Para llegar, podés hacerlo en transporte público o auto, y para los más aventureros, en bicicleta o caminado. En ese caso, vas a necesitar una botella de agua fresca de compañía porque los caminos son empinados (pero los paisajes verdaderamente valen la pena). Una vez ahí, te vas a encontrar con exactamente 155 escalones que te dan la bienvenida al más novedoso templo bahá’í de Sudamérica.

El bahaísmo o fe bahá’í es una religión creada en el siglo XIX que sigue las enseñanzas de Baha’u’llah, figura considerada como la última manifestación de Dios en los tiempos actuales. Y con ese personaje central, esta religión monoteísta cree en la unidad de las religiones y la unidad de la humanidad. Desde esa perspectiva, sus nueve templos alrededor del mundo promueven actividades sociales, humanitarias, educativas y científicas para el beneficio de la sociedad, y son completamente libres para que cualquiera los visite. En ellos no se realiza ninguna ceremonia ni práctica de la fe bahá’í, simplemente son lugares de oración, sea cual sea tu creencia.

El Templo Bahá’í de Chile fue inaugurado en 2016 y todavía sigue siendo una novedad para el mundo. Y no solo porque se levantó hace pocos años, sino por su particular forma de flor. El diseño estuvo en manos de Siamak Hariri, fundador del estudio Hariri Pontarini Architects, que se encargó de seguir delicadamente los requerimientos de la religión para elevar su templo. Empezando por la importancia de la luz. El estudio de arquitectura priorizó el uso de vidrio y materiales traslúcidos para dejar entrar los rayos del sol y generar un ambiente naturalmente luminoso. De noche, el templo se ilumina desde adentro y la luz sale por sus vidrios, imitando la pantalla de una lámpara.

Como te anticipamos, la elección de que el edificio tenga nueve “pétalos” no fue al azar. La palabra bahá (otra manera de llamar al bahaísmo), según la práctica de la isopsefía, tiene el valor “nueve”. La isopsefía es una práctica griega que suma los valores de las letras de una palabra para obtener como resultado un solo número. Y partir de ese resultado, el número nueve se convirtió en símbolo fundamental de la fe bahá’í, y se le dio nueve puntas a la estrella que la simboliza. Por esa razón, el templo también tiene nueve pétalos y de él desprenden nueve caminos que, a su vez, tienen nueve fuentes de agua distribuidas alrededor de sus jardines.

Este, además, resulta ser el templo número nueve de la fe bahá’í en todo el mundo, siendo el último construido. Los demás están en Samoa, Panamá, Uganda, Alemania, Israel, India, Australia y Estados Unidos. Cada uno de ellos, edificados con distintas formas y construcciones exóticas, pero vinculados por un fin común: el bienestar de la sociedad.

Tal renombre tuvo el proyecto que fue seleccionado para el premio internacional de The Royal Architectural Institute of Canada (RAIC) que celebra aquellos logros arquitectónicos que tienen el poder de transformar una sociedad y promover el respeto y la igualdad.

Sus jardines son una parte imprescindible del recorrido. Ellos estuvieron en manos de Juan Grimm, reconocido paisajista chileno que se encargó de generar un exterior que funcione armónicamente con las formas curvas que tanto caracterizan al edificio. Además, deberías saber que este terreno goza de una de las mejores vistas panorámicas de la capital chilena, sumando un atractivo extra a tu visita religiosa.

Y así, una fantástica combinación de arquitectura, diseño e historias abren las puertas del Templo Bahá’í de Chile, una parada obligada en tu próximo viaje a la capital del país vecino.

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