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Este es el reloj elegido por la CIA para su avión espía

julio 5, 2019

1960. El mundo de posguerra se vivía con angustia, incertidumbre y la sensación de amenaza constante. Durante la Guerra Fría, el espionaje (secreto pero sabido) era rutina de todos los días. Entre tanta clandestinidad, hoy revelada, aconteció uno de los hitos cruciales de la historia de la relojería, de la mano de la CIA y de Bulova.

Cuando todo parecía malas noticias, llegó Bulova para cambiar el panorama del mundo de los relojes. Hasta ese entonces, la tecnología era precaria; por 300 años, el tic tac de los relojes más precisos se hacía con un volante regulador (sí, literal, con una rueda estabilizadora). Pero la casa relojera de lujo de Estados Unidos marcó el final de una era con Accutron. Donde estaba el volante de balance, se ubicó un oscilador de diapasón que permitió mayor exactitud, incluso, a veces, con una variación menor a un segundo por día. La alta frecuencia hizo que los relojes de pulsera y mecanismos de sincronización Accutron ofrecieran una confiabilidad sin precedentes, y el diapasón se convirtió en la mejor creación desde el volante regulador.

Esta innovación no solo fue un reloj de pulsera sino toda una tecnología, ya que el movimiento Accutron 214 (que vibra a 360 Hz y usa una pila de botón) fue popular tanto entre consumidores como entre aeronáuticos. ¿La razón? Su buena resistencia a altas cargas G y su capacidad para soportar altas temperaturas sin volverse inexacto. Es así que los Estados Unidos lo eligieron especialmente para sus satélites y para la cabina de pilotaje de vuelos espaciales tripulados.

Sus usos alternativos definitivamente no terminan ahí (acá viene la parte más interesante de la historia). A pesar de ser originalmente diseñado como producto de consumo, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense eligió los relojes Accutron y su tecnología para equipar a sus pilotos de aviones espías. El más destacado fue el A-12, desarrollado por Skunk Works (la división que se encarga de desarrollar aeronaves para militares y agencias de inteligencia de EE. UU.). Fue el primer avión con capacidad Mach 3+, capaz de alcanzar velocidades tres veces superiores a la velocidad del sonido. ¡Literalmente más rápido que la bala de un rifle! Veloz a otro nivel y sigiloso como solo un espía puede serlo, la CIA se aseguró de que el avión sea indetectable a los radares soviéticos.

Este proyecto aeronáutico secreto usaba tecnología de vanguardia y por eso el Accutron de Bulova no podía faltar. El A-12 alcanzaba tal velocidad y tal altitud que dentro de la cabina las temperaturas subían increíblemente, y los relojes de pulsera ordinarios que usaban los pilotos fuera de sus trajes de presión no podían soportar esas temperaturas. El Bulova Accutron Astronaut resistió ese contexto desafiante y fue así que la CIA lo designó como el reloj de sus pilotos.

Muchos mitos del Área 51 estadounidense siguen ocultos al conocimiento general, pero esta historia (secreta por décadas) ha sido revelada. Ya conocemos la receta del éxito de la precisión alcanzada por los pilotos espías de la CIA durante la Guerra Fría. Aunque una década más tarde aparecieron los relojes de cuarzo para cambiar el panorama de la relojería nuevamente, es hasta el día de hoy que se recuerdan a Bulova y a Accutron como los revolucionarios del momento, dando fin a una etapa (y comienzo a otra).