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#TBT: Sofia Sánchez Barrenechea para Mustique (aunque para los fashionistas es “chufy”)

enero 16, 2020

Viajó por donde quiso pero terminó en Nueva York para perfilar su futuro. Directora de arte, colaboradora en revistas y eventos, editora y escritora son solo algunas de sus profesiones… aunque todos la conocen por su faceta fashionista. Cuando se trata de ver quiénes se encuentran en la front row de los desfiles más exclusivos, ella da el presente. Una chica de societé, simple y apasionada por lo que hace, que siempre va en busca de sus sueños… y los logra. Casada con el reconocido productor Alex de Betak, se hace un lugarcito para Mustique y cuenta su historia.

¿De dónde salió tu apodo “Chufy”?
Hace años que me dicen así, desde muy chica. Sofía, sofi, chofi, chufy…

¿Cuándo surgió la idea de Under Our Sky?
Desde siempre. Cada vez que viajo, recibo halagos sobre mi ropa o accesorios y resulta que (sin excepción) son mis prendas argentinas las que reciben toda la atención. Cuando me mudé a Nueva York, empecé a trabajar con mucha gente de moda y siempre me preguntaban dónde conseguir lo que tenía puesto, que por lo general era de diseñadores jóvenes, sin local a la calle. Así que, después de un tiempo, decidí armar un puente entre ambos.

Viviste en Kenia un tiempo. ¿Qué fuiste a hacer? ¿Cómo fue esa experiencia?
Fui sin rumbo ni planes. Fue un viaje muy improvisado que terminó siendo de los mejores de mi vida. Estaba en Sudáfrica por trabajo y decidí que, cuando terminara iba, a ir a Kenia. Así que le escribí a mi mama, que tiene amigos keniatas a ver si podía pedirles ayuda para que me guiaran en mi aventura. Ambos tenían lodges y, no solo me hospedaron, sino que mostraron la magia de África. Ayudé en sus fundaciones haciendo artesanías locales y enseñando inglés en las escuelas vecinas.

¿Siempre supiste que querías vivir en Nueva York? ¿Por qué?
¡Sí, desde muy chica! Siempre quise vivir afuera y trabajar en donde el nivel de exigencia fuera el más alto… En su momento creí que Nueva York era ese lugar, así que encaré para allá.

¿Por qué considerás que te convertiste en un ícono de la moda?
Ícono me parece una palabra muy grande y, de hecho, no creo ser uno. En todo caso, una referente. Supongo que ciertas personas se pueden sentir identificadas conmigo, más que nada las argentinas, que me escriben constantemente pidiendo consejos profesionales sobre cómo hacer para poder mudarse a la Gran Manzana y empezar una carrera en moda. En mi caso todo se dio muy orgánicamente y con mucho esfuerzo. Trabajé durante seis meses como pasante, viviendo de ahorros, hasta que un día alguien notó mis ganas y esfuerzos y decidió darme un trabajo. De a poco empecé a conocer estilistas, directores de arte y diseñadores, con quienes empecé relaciones de amistad y de trabajo.

¿Qué pensás del término “it girl”? ¿Te considerás una?
¡Para nada! Es más, me causa mucha gracia que me llamen así… Puedo parecerlo de afuera, pero en mi día a día soy una chica más… con un trabajo, ojeras y zapatillas rotas.

¿Qué les dirías a aquellos que creen que tu exposición se debió a tu noviazgo con Alex de Betak?
¡Que tienen razón! La exposición tuvo mucho que ver con él, pero no el reconocimiento. Por ser su novia, tuve que trabajar el doble para ganarme el respeto del medio, cosa que todavía hago. Ambos estamos en puntos muy distintos de nuestras carreras, por lo que es muy difícil navegar juntos, y eso requiere de mucho respeto y ayuda del uno al otro.

¿Cómo describirías tu trabajo?
Libre. Siento que de a poco me estoy ganando el privilegio de poder trabajar con una enorme variedad de gente, en distintos ámbitos y haciendo distintas cosas. En los últimos años me desenvolví como entrepreneur, directora de arte para publicidad. Luego trabajé para revistas y eventos, ahora como editora, escritora, diseñadora de accesorios y consultora.

¿Cuál es tu rutina de belleza?
No tengo, ya que con tanto viaje llevo solo lo que viene en envases pequeños y cambio de rutina cuando vuelvo a casa.

¿Qué outfit no falla nunca?
Jeans, botas de cuero marrón bajas, y campera de cuero con un buen collar.

¿Qué te inspira todos los días del mundo del fashion para ser parte de él?
El nivel de excelencia. Me encanta aprender de gente tan talentosa y trabajadora. Aunque tengo que decir que no siempre me siento parte de él: muchas veces me agota, ya que el calendario es muy exigente y repetitivo. No termina un fashion week sin que empiece otro.

 

(Esta nota fue publicada en la edición Verano 2014 de Revista Mustique)