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yachting: un desafío sin fin (que tenés que conocer)

enero 25, 2020

Los avances en tecnología, materiales y diseño mejoran continuamente la navegación, pero el mar abierto sigue siendo un entorno implacable. Desde los inicios, Rolex fue un compañero fundamental para toda tripulación que se aventure hacia los océanos, brindando la precisión que el mundo del yachting necesita.

La conexión de la marca con el mar se remonta a sus orígenes, a principios del siglo XX, cuando su fundador, Hans Wilsdorf, concibió un reloj pionero que sería robusto, preciso y fiable para los nuevos estilos de vida, cada vez más activos. Tras seis décadas de asociación con la vela, Rolex mantiene su compromiso con algunos de los clubes náuticos, competiciones y regatas de más prestigio del planeta.


Hazañas legendarias en el océano

Una serie de odiseas, aventuras y competiciones hicieron historia en alta mar de la mano de Rolex. En 1966, el navegante británico sir Francis Chichester zarpó a bordo de su ketch Gipsy Moth IV, dispuesto a demostrar que era posible dar la vuelta al mundo en solitario de oeste a este en menos tiempo del que tardaban las naves del siglo XIX. Y lo logró, tras 266 días de travesía. Ese hito inspiró la Sunday Times Golden Globe Race, primera regata alrededor del mundo en solitario y sin escalas. Entre los nueve regatistas que participaron, se encontraban el británico sir Robin Knox-Johnston y el navegante francés Bernard Moitessier. El primero fue el único de los participantes que realizó el recorrido completo tras 312 días. El segundo, a pesar de que parecía ser el aventajado, decidió abandonar la competición y continuar rumbo a otra dirección hasta recorrer 37.455 millas náuticas en lo que sería la travesía sin escalas más larga jamás recorrida por un yate.
Estos tres hombres que marcaron la historia del yachting le deben mucho a la resistencia y fiabilidad del Oyster de Rolex: su predictibilidad, precisión y solidez fueron una ayuda esencial para la navegación. Sin Rolex como parte de su “tripulación”, tales objetivos difícilmente hubieran sido alcanzados.


Rolex: el gran aliado de las regatas en alta mar

La relojera suiza busca asociarse con clubes náuticos y eventos que promueven las destrezas y el esfuerzo demostrados por los pioneros de este deporte. Consolidó su alianza con las regatas de 600 millas náuticas más importantes del mundo, como la Rolex Fastnet Race y la Rolex Sydney Hobart Yacht Race. Ambas están respaldadas por Rolex desde principios de la década de 2000 y figuran en la lista de deseos de cualquier navegante.

La gestión del tiempo en alta mar sigue requiriendo una temporización sólida y precisa, y la solución se llama Oyster Perpetual Yacht-Master. Lanzado en 1992, fue el primer modelo profesional creado por Rolex específicamente para la navegación. Su caja, hermética de hasta 100 metros presenta un diseño ligeramente redondeado para proteger el movimiento mecánico de cuerda automática manufacturado y para soportar las condiciones marítimas más adversas.


Para premiar la importancia del esfuerzo y la dedicación que se requiere al completar las regatas de 600 millas, las tripulaciones que lo logran reciben trofeos históricos, como relojes Rolex con inscripciones especiales, un rasgo único que no se puede comprar. Si bien un trofeo se concede todos los años, el Rolex es personal, pertenece al ganador, y se ha convertido en un símbolo reconocido de éxito y triunfo.

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