¿Qué hacer?


4 islas a las que todo birdwatcher sueña con viajar

enero 14, 2020

Desde Argentina hasta los países oceánicos hay un largo viaje… pero a los aventureros no les molestan las largas distancias si lo que van a encontrar del otro lado del charco vale la pena.

Si bien viajar a Nueva Zelanda implica un gran viaje, cuando veas lo que tenemos para mostrarte, no lo vas a dudar ni un minuto (y si sos birdwatcher posiblemente ya hayas hecho tus valijas). Te acercamos cuatro islas que no podés dejar de ir. Todas, a un ferry de distancia de al ciudad de Auckland.

Tiritiri Matangi

Tiri, como la llaman los locales, es elegida por muchos turistas en su paso por Auckland para escaparse durante el día, aventurarse en la selva, conocer el centro de conservación (uno de los más exitosos del mundo) y, desde ya, sumergirse en su fantástica playa. Acá, entre toda la voluminosa y viva vegetación, habitan especies de aves extrañas y, muchas de ellas, en peligro de extinción, como el takahe. Al visitar Tiritiri Matangi también te vas a encontrar con los singulares pingüinos azules que habitan en sus costas, la cerceta marrón y el afamado kiwi. Este one day trip va a ser una joya en tu agenda de viaje.

Kawau Island

A la distancia ya vas a ver una de sus principales atracciones sobre su costa: la mansión de George Grey, uno de los primeros gobernadores de Nueva Zelanda. El mandatario compró la isla en 1862, construyó su casa y creó un espectacular jardín con cientos de plantas y animales traídos de todos los rincones del mundo. Esta residencia hoy funciona como un gran destino turístico por su encanto y el color de sus alrededores. Acá, los amantes de las aves van a hacerse una fiesta con la diversidad de especies que viven en sus árboles y sobrevuelan el cielo. Y de más está decir que su costa es imperdible.

Motutapu Island

Su nombre deviene del dialecto maorí y significa “isla sagrada”, así que con ese nombre podrás imaginar lo linda que es. Acá las largas caminatas son recurrentes, así como lo son los campings y picnics en sus más de 1.500 hectáreas. Te vas a cruzar con granjas de productores locales y también podés conocer los exitosos programas de restauración de la flora y fauna. Además Motutapu fue usada como base militar durante la Segunda Guerra Mundial y todavía se pueden visitar sus instalaciones.

Rotoroa Island

Rotoroa es un verdadero santuario dedicado a la conservación de la biodiversidad. En 1908 se instaló un centro de rehabilitación de alcohol y drogas hasta que finalmente cerró sus puertas en 2005. Hoy es una de las escapadas preferidas por todo aquél que visita la ciudad de Auckland.

Una de las más agradables sorpresas con las que te vas a encontrar en sus caminos es una escultura de Chris Booth, un artista neozelandés que hace piezas de gran escala en piedra y formas complejas. Además, te vas a cruzar con edificios que fueron antiguos colegios, una iglesia y hasta una cárcel que hoy están completamente deshabitados.

En el mes de mayo, Rotoroa abre las puertas a los entusiastas de la fotografía a practicar fotografía nocturna durante dos de las noches más espectaculares del año, guiados por un residente y experto en la materia. Aunque ellos no solo enloquecerán con las noches, sino que durante el día encontraran cientos de atractivos por capturar, como sus coloridas aves. Algunas especies como el Hihi, Kākā, Kererū, Tūī y Korimako, van a ser tus grandes compañeros de aventuras.