El Destino


Madagascar

octubre 4, 2018

Una isla privilegiada que conduce al aislamiento calmo y exclusivo. Es la isla más grande de África y la cuarta más grande del mundo. Está separada del continente por el canal de Mozambique. Antiguamente se encontraba unida al continente africano, del cual se separó, lo que ha hecho que el aislamiento originado a raíz de la separación sea la causa de la conservación en su territorio de multitud de especies únicas en el mundo. Así, alberga el 5% de las especies de animales y plantas del mundo (del cual más del 80% son endémicas de Madagascar) como lémures, junto con bosques tropicales, playas y arrecifes. Cerca de la ajetreada capital, Antananarivo, se ubica Ambohimanga, un complejo de palacios reales y cementerios en la ladera. Muy recomendable La Avenida de los Baobabs, un camino extraordinario de baobabs gigantes. Algunos de éstos árboles tienen más de 800 años.
Imperdible visitar Tsingy de Bemaraha que es por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y es la mayor reserva de Madagascar (152.000 hectáreas). Las áreas de bosque ofrecen la oportunidad de ver una gran variedad de flora que incluye: áloes, orquídeas, Pachypodiums y baobabs. El bosque caducifolio es el hogar de más de 50 especies de aves, 7 especies de lemures (incluido el sifaka totalmente blanco Deckens) y la rara rabón camaleón (Brookesia perarmata).
Aunque en Madagascar se encuentran playas increíbles, circundadas de arrecifes de coral, espectaculares palmeras y arenas blancas, este país ofrece mucho más que unas vacaciones junto al mar