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islas caimán: un paraíso en todos los sentidos por Sofía prado

marzo 6, 2020

Basta con tomar un corto vuelo desde Miami de una hora y media para aterrizar en una de las islas más idílicas del Caribe. Bienvenidos a las Islas Caimán, lugar de leyendas piratas, deleites gastronómicos y playas paradisíacas.

Visitar la isla durante la Pirates Week

Un dato de color sobre las Islas Caimán es su asociación con el folklore pirata. Años atrás, las islas estaban completamente deshabitadas y poco a poco, sin una figura de autoridad en el territorio, fueron ocupadas por bucaneros que realizaron diversos asentamientos de paso. Tal es así que se dice que el famoso pirata Barbanegra visitó la islas, una de las leyendas más famosas al hablar de piratería.
Es por ello que hoy en día se aclama en Caimán la cultura pirata en una de las celebraciones más divertidas de todo el Caribe, Pirates Week, con un itinerario que ronda entre tres y cinco días, dependiendo qué isla visites.
En noviembre, las tres islas que conforman el territorio son invadidas por piratas. Sí, escuchaste bien, y es que basta con salir a la calle para cruzarnos con corsarios de todas las edades invadiendo al público local y visitante entre risas y peleas callejeras con espadas. La celebración más grande se da en Grand Cayman, cuando los bucaneros apresan al gobernador y se desata la locura en la calles. Música en vivo, ferias gastronómicas, bailes, performance de distintos colegios locales y, sobre todo, un desfile de trajes que nos hace dudar en qué año estamos.

En la última noche de Pirates Week, las calles de George Town, capital de Grand Cayman, se cierran al peatón. Desde la caída del sol, los piratas se encuentran frente a la casa del gobernador y tras algunas riñas con espadas, brindis con vecinos y viajeros, terminan envueltos en el famoso juicio de nada más y nada menos que Jack Sparrow. Tras el escape de tan emblemático personaje, el gobernador decide liberarlos y jocosamente se retira abrazado a los guardias locales para dar comienzo a un desfile de luces.

Durante media hora, veremos más corsarios (por supuesto), pero también carrozas iluminadas con formas de botes, algunos bailes y, claro, mucha diversión para culminar el día con un show de fuegos artificiales sorprendente.
Piratas de todas las edades se unen al festejo, todos locales de las islas, que preparan durante un año entero este festival armando sus disfraces increíblemente reales. Los visitantes que quieran unírseles también son bienvenidos a utilizar las prendas que se venden en los centros comerciales. Se pueden encontrar desde gorros hasta espadines y parches, y de esa manera, estar a tono con la celebración. Sin duda, es uno de los espectáculos más divertidos de todas las islas del Caribe, y no solo para observar, sino para ser parte.

Seven Mile Beach, la joya de Grand Cayman

Parte del territorio británico de ultramar, Caimán, está conformado por tres islas. La más grande es Grand Cayman, y le sigue Cayman Brac y Little Cayman, con solo 170 habitantes.
Pero al hablar de Caimán no podemos evitar mencionar sus playas. Y es que Seven Mile Beach, ubicada en Grand Cayman, es considerada una de las más bellas del mundo por el color de su agua y la blancura de su arena y, según encuestas recientes, es una de las preferidas de todo el Caribe. Un lugar donde las postales se vuelven realidad.
A solo diez minutos de George Town, uno puede encontrarse con esta maravillosa costa cristalina que oscila entre el verde y el azul en cuestión de segundos, además de arena sumamente blanca, palmeras y un clima cálido constante que lo vuelven sin duda un paraíso terrenal.
Alojarse en uno de los resorts que bordean este espectáculo de la naturaleza es todo un placer para poder disfrutar del mar más calmo de todo el Caribe. Prácticamente sin olas y con un público muy sereno, es el destino ideal para relajar y aventurarse a nadar entre los corales que se desprenden a muy pocos paso de la costa. Muchos de los resorts cuentan además con parcelas privadas, incluso arrecifes privados que se encuentran repletos de peces de todos los colores.

Además de servicios de kayak, también se otorga a los visitantes máscaras de snorkel para disfrutar de este paraíso y su naturaleza. Incluso algunas tortugas se acercan a las orillas, y uno puede verlas y nadar junto a ellas sin salir de excursión.
Otro de los tesoros naturales de Grand Cayman se encuentra en Stingray City, pues se ha oído hablar sobre las famosas mantarrayas gigantes que habitan en la zona. Pero no hay que asustarse, porque los guías nos enseñan todo sobre estos animales y hasta podemos nadar junto a ellos de manera completamente segura y amigable.
Volviendo a tierra, si algo faltaba para cerrar un glorioso día en Seven Mile Beach son sus atardeceres. Con una ubicación privilegiada, el sol se oculta en el horizonte tiñendo el mar de distintas tonalidades de azul y celeste. Con una brisa marina de lo más exquisita, esta es otra de las experiencias naturales que no dejan de hipnotizar a los viajeros que eligen este destino.

El arte culinario de Grand Cayman

A lo largo de George Town, incluso distribuidos por Seven Mile Beach, se pueden encontrar bares y restaurantes de todos los estilos. Alquilar un auto es una de las formas más comunes de recorrer la isla, y aventurarse por las noches a visitar estos restaurantes es parte de la propuesta turística de la isla que, además, es considerada la capital culinaria del Caribe.
Entre las tres islas hay al menos unos doscientos restaurantes que ofrecen una gran diversidad de platillos de calidad. Las propuestas parten de pequeños bares frente a la playa o sobre la avenida principal hasta grandes restaurantes frente al mar con vistas alucinantes de las bahías.
Incluso a determinadas horas los locales costeros ofrecen un pequeño show en el que alimentan a los peces locales llenando de emoción al público presente.

Sin dejar de destacar la variedad de pescado fresco que ofrecen los menús, Cayman tiene una cocina exquisita para todos los gustos. Influencia china, india, mexicana y americana combinada con mariscos frescos y tragos de autor preparan una experiencia gastronómica única. Un final increíble para un paraíso que supera cada uno de nuestros sentidos.

Por Sofía Prado

Chequeá también el restaurante que está quinto a nivel mundial (y está en una capital vikinga)